Miércoles, 11 Marzo 2015 16:00
         
 

 

  foto retablos-financieros

Retablos financieros

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ESPAÑA VUELVE A INVERTIR FUERA.

Las estrategias de crecimiento de las grandes empresas españolas no han cambiado de forma sustancial en los últimos meses. Ahora que la crisis económica y financiera empieza a ser cada vez más un asunto del pasado, y a pesar de que los niveles de endeudamiento no han mejorado en absoluto, las ansias expansivas siguen presentes.

El año 2015 ha comenzado con varias operaciones interesantes y de buena envergadura y algunas otras transacciones en fase de concreción podrían elevar este año de forma sustancial las cifras de inversión española en el exterior. Las presiones que en algunos momentos han debido afrontar las empresas para reducir un nivel de endeudamiento que se consideraba excesivo (y que se traducía en ventas de activos para recortar deuda) se están cambiando de signo y ahora casi sucede lo contrario, ya que hay media docena de empresas de gran tamaño a las que el dinero en caja empieza a sobrarles. O casi.

Los inversores no están disconformes con esta forma de enfocar el crecimiento y en algunos casos incluso espolean a las empresas con mejor posición financiera (menos deuda) a lanzarse al ruedo de las compras en países incluso alejados de nuestro entorno como forma necesaria de crecer. El mercado español no da para mucho más y la financiación de las inversiones atraviesa una etapa muy positiva, que quizás sería necesario aprovechar antes de que el mercado financiero se dé la vuelta y los tipos de interés empiecen a subir, dificultando con ello el endeudamiento.

En las primeras semanas del año se han producido al menos tres destacadas operaciones de compra en el exterior. Además de la adquisición de la canadiense Talismán por parte de Repsol, una operación con la que la petrolera española diversifica sus fuentes de suministro y la dependencia de mercados (pone un pie en más países desarrollados y abandona en parte su fuerte peso en mercados emergentes), en estos primeros compases del año se han producido al menos otras dos operaciones destacables, la compra de un importante operador eléctrico por parte de Iberdrola en Estados Unidos y la alianza del Grupo Villar Mir con una compañía estadounidense para crear el líder mundial en ferroaleaciones.

Entre los rasgos más destacables de estas tres operaciones, en las que se van a realizar unas inversiones globales superiores a los 10.000 millones de euros, es llamativo el hecho de que se trate de tres compras o alianzas realizadas en el mercado norteamericano, es decir, en Estados Unidos y Canadá. No son las primeras operaciones empresariales en Estados Unidos, pero muestran la tendencia más reciente de las empresas españolas, interesadas en poner un pie cada vez más firme en mercados desarrollados y con menores riesgos de inversión. España se estrenó hace ya 20 años como inversor importante en Latinoamérica, un territorio en el que las empresas han obtenido resultados bastante desiguales, por lo general muy buenos en México, Brasil, Chile y Colombia y, por el contrario, poco alentadores en otros territorios, como Argentina, Venezuela o Bolivia, en donde se han tenido que enfrentar a experiencias nacionalizadoras o de bloqueo a la hora de repatriación de los beneficios y en general a los riesgos de una seguridad jurídica muy poco beneficiosa.

El futuro inmediato parece estar orientado hacia una ampliación de las inversiones, bien en crecimiento mediante la expansión de algunas filiales, bien mediante compras de empresas competidoras para reforzar la presencia en los mercados exteriores, entre los cuales España tiene como asignatura pendiente una mayor presencia en el mercado asiático tras apostar de forma masiva por crecer en Latinoamérica.

Fuente: La Republica.